sábado, 24 de agosto de 2013

JURAMENTO



Quise cantar una canción que hiciera germinar una lágrima profunda, y me faltó corazón, música en el alma; quise despertar los corazones para explicarles el tiritar de la noche y el temblor del alba, pero me faltó poesía, una letra sublime, un epíteto; pensé en contar una historia que mostrara al mundo desnudo de sus falacias para verle llorar como uno llora, pero no tengo nada que decir, realmente nada; quise abrir los mares de las letras para ahogar mis deseos y arrojarme al vacío de la música al caer de una tarde melodiosa; quise amar a través de eso que llaman lo eterno, pero me faltó algo, una esencia a la que nunca tuve acceso. Por eso me retiro arrastrando mis despojos de papel y escurriendo tinta, a pernoctar la visión de un primigenio sentir que palpo en todas partes y que se entrega a todo ser, excepto al mío; por eso me retiro a dormir el sueño del mundo insensible y conforme, a ver si así se va esta sensiblería que exige todo y no puede nada, a ver si viviendo sobre la tierra y agachado se me olvidan esas alturas azules y la luna y las nubes urdidoras de historias, a ver si me dedico a eso que dicen que es importante: el trabajo, un hijo, una casa…, a ver si dejo ya de sentir y le pongo atención a la vida; un día de estos dejaré de Vivir y me pondré a vivir, lo juro.

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